Te elegí a ti porque creí en tu amor... Te escogí a ti para ser el que me vendara los ojos, el que guiara mis manos entre tu cuerpo, que me marcara una peca de inocente lujuria, que me hiciera creer en todo lo que susurrabas, para que me enseñaras los sabores naturales del alma, que me hiciera confiar en la ternura, el que me hiciera fantasear sobre la pasión. Fuiste tu al que yo decidí darle la tarea de revivir mis mariposas, de romper mis paredes de hielo, de enseñarme a entregar todo sin nada a cambio. Ante ti me abrí en cuerpo y alma... me hinque frente a ti sin armaduras y sin malicia; Exhibí mi cuerpo desnudo ante tu mirada salvaje, expuse mis defectos y debilidades ante tu juicio moral, comprometí mi honestidad ante tu fe de amar. Fueron tus brazos los que me calentaron, fueron tus labios los que pintaron mi piel, fue tu cadera la que se clavo en mi vientre, fueron tus manos las que dulcemente penetraron mi esencia. Te elegí a ti para seducir este cuerpo, purificar esta alma y devolverle la esperanza de amar.
Me elegí a mi como victima de tu amor, te entregue el papel protagonico para que interpretaras mi guion en esta obra de ilusiones y caprichos.
